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Aprender de los errores es uno de los sistemas de aprendizaje más potente

 

Tal vez me equivoque, bueno seguro que estoy equivocado, ¡pero qué más da! Hay tantos que meten la pata y miran a otro lado… Hoy voy a hablar de errores. ¡Errores! ¡Benditos errores! En España seguimos pensando que cometer errores son lo peor que nos puede pasar. La maldición del error puede recaer en todo momento y por ello tienes miedo.

En España seguimos pensando que cometer errores son lo peor que nos puede pasar

 

En el nuevo mundo empresarial los errores son el día a día, todos cometemos errores, nadie se libra de ello, pero culturalmente es un tema tabú. Desde pequeños nos programan y educan para no cometer errores. En el momento que cometes un error eres reñido o castigado. Crecer bajo esta presión nos hace llegar a la edad adulta con miedo a asumir riesgos que pueden llevarnos a un error. En mi vida profesional muchos ingenieros y técnicos con una alta responsabilidad me han dicho: «Yo no toco ahí, que funciona!» Ante esta frase yo suelo contestar: «y si se rompe? Sabrás repararlo?». Su respuesta es: «Si se rompe ya se verá». Es decir, las empresas fomentan más un ingeniero que en el momento que haya una avería no sea capaz de repararla, a uno que está tocando y modificando sus sistemas para mejorar día a día, a pesar de los errores que puedan surgir en estas evoluciones.

 

Cometer errores es un tema tabú

 

Tal vez en mi vida he sido un temerario y he tocado donde nadie tocaba, y sí, he cometido errores. Pero hoy soy capaz de hacer cosas que pocos se atrevan a hacer. Tal vez por ello aquellas personas con las que trabajo me valoran por encima de otras, incluso por encima de empresas de consultoría con equipos de ingenieros recién titulados. La calidad que ofrezco en mi trabajo se sustenta de mis errores pasados y de todo lo aprendido de ellos. ¿Todavía piensas que cometer errores es malo?