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En el universo de profesionales IT estamos vistos como personas raras. Frikis incomprensibles por el resto del mundo mortal. Disfrutamos viendo una solución robusta IT, hablamos de mejoras en uso de nuevas aplicaciones, productividad, o nos divertimos hablando de tecnologías futuras y sus aplicaciones. Estas conversaciones son incomprensibles para aquellos ajenos a este mundo, y por ello, se crea una gran barrera de comunicación entre los dos mundos. Por ello el talento IT no lleva corbata.

Durante años el mundo empresarial español se ha forjado de personas que han encontrado un nicho de mercado comercializando o produciendo, un producto o servicio, y se han volcado en ello para llegar a ser hoy grandes empresarios. Por otro lado el mundo tecnológico ha ido creciendo de una manera discreta a la sombra de empresas ya consolidadas. Hoy nos encontramos con un mundo empresarial estable y robusto, y por otro lado un mundo tecnológico emergente y con mucha fuerza. Por un lado tenemos las corbatas y por otro los vaqueros.

¿Qué ocurre cuando un profesional IT intenta trabajar para una empresa tradicional con sus vaqueros en España? Muy sencillo, suele ser descartado. Simplemente porque no lleva traje y corbata. ¿Y qué ocurre en California? Allí las grandes consultoras tecnológicas tienen que presentarse a los clientes en vaqueros y cuánta más pinta friki tenga mucho más valorado será. Allí se han dado cuenta que el talento IT no se encuentra tras los trajes y corbatas. Para los que nos dedicamos a la tecnología es una superficialidad llevar un traje, vestir marcas. Mantener unos protocolos con otras personas es un gasto energético al que no damos valor. Para nosotros el valor es diseñar una arquitectura y ponerla en producción usando unas tecnologías que han dado más velocidad, versatilidad, o disponibilidad. Para nosotros tiene más valor conseguir reducir la carga de una tienda online a pocos milisegundos o desplegar un sistema contra ataques DDoS. Eso es lo que amamos y con lo que somos felices.

Sin embargo el mundo empresarial tradicional español apuesta por la imagen y el protocolo, quieren que vistas bien, que puedas mantener una conversación sin usar tecnicismos y que seas capaz de dar solución a sus problemas. Así que si Maoma no va a la montaña, la montaña irá a Maoma. El talento IT tiene que ponerse corbata, tiene que vestir traje y tiene que ser capaz de explicar de manera coherente sus soluciones. El profesional IT que sea capaz de aunar todas estás habilidades tendrá éxito y se convertirá en un puente entre ambos mundos.

Aun así, ya se ven empresas como Telefónica que fichan a gente con gorro como Chema Alonso.  Poco a poco se va cediendo un poco entre los dos mundos y al final se encontrará un punto de unión. Sería genial que gente con corbata hablara de tecnología y gente con vaqueros hablara de negocios. España es tradicional, pero evoluciona, poco a poco las grandes compañías comprenden el gran tesoro que se aguarda en las mentes de muchos inquietos tecnólogos que quieren hacerse un hueco en los negocios. La empatía entre los dos mundos y ponerse cada uno en el lugar del otro ofrecerá grandes oportunidades en los negocios IT. ¡Abramos la mente!